Fogones entre el cine


Celebrado regreso por estos lares el mío, y no es por menos, pues vengo con un plan de deleite a bajo costo.
En casa hemos instalado un aparatejo llamado Multicoocker. Muy útil de cara a sistemar el menú semanal, aunque por contrapartida, al menos por el momento no controlo el arte de innovar sobre la marcha.
Eso si, el bicho hace unas recetas cojonudas, escasas las proporciones para mi gusto, pero muy apañadas. Ahorra en aceite y en energía.
Ya iré mostrando.
Dicen en la tele que “Somos lo que comemos”, claro, comemos lo que compramos, donde lo compramos.
En mi caso es Mercado a quién confío tamaña cuestión, aunque no por completo, Alcampo y el mercado del barrio también cargan con su cuota. Pero esta cena está ideada desde el carrito del primero, y aunque no es digna de un chef, coherencia no le falta:
Un ready made digno de Duchamp. Eso si, engaña al paladar y a la vista, incluso sobre un mantel con migas. ¿Habría pasado Pulgarcito por casa?
Etiquetas: restaurante
A raíz de una entrevista digital a Enric González en la que colé (Jaime-Lexu) dos preguntas devino la necesidad de reanudar la actividad de Aboca2 con uno de los platos al que mayor cariño tengo por los recuerdos que encierra: El suplí al teléfono.
Un antipasto romano por excelencia que puede resumirse en croqueta de arroz con tomate y queso, pero que quien lo ha probado no puede reprimir salivar al oir mentarlo.
Dejo un par de enlaces para mayor detalle
Para degustarlos, nos recomendamos el restaurante“La Montecarlo”. Isa y yo salimos en las fotos (jejeje)
Se admiten sugerencias para degustarlos
Etiquetas: italia
Instrumental:
Bandeja alta, o con bastante fondo, que es lo mismo.
Pincho moruno para ir comprobando el estado de la carne.
1 Pata de Pavo ( a mi me hace más ilusión decir tarquino)
1 Cebolla
1 Limón
Laurel
Sal Gorda
Aceite
Humedecemos la base de la fuente con aceite.
Cortamos la cebolla en finas rodajas que dispondremos en la base de la fuente.
Mietras se calienta el horno introducimos la fuente para que la cebolla se dore.
Hacemos zumo de limón.
Le hacemos cortes a la pata de pavo para introducir en ellos trozos de cebolla.
Tras estar 5 minutos con el horno ya caliente, sacamos la fuente y ponemos dentro la pata.
Rociamos con un chorrito de aceite toda la pata.
Reintroducimos la fuente y ponemos el horno a no más de 200º C.
Cada 5 minutos vamos añadiendo zumo de limón para que la carne se vaya empapando de él.
Cuando veamos que el interior de la carne ya está casi echo, es decir, que al pinchar con un cuchillo o punzón éste sale seco, añadimos un poquito de sal gorda y el laurel.
Ea, pues ya está. No os olvdeis de comer con pan, que a salsita está de muerte.
Dados los tiempos de "desaceleración del carajo" que vivimos , tambien se puede hacer con muslitos de pollo, que en el mercado del barrio están a precio "pas" prohibitivo.